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Semana 2 – Andar con una muleta.

Cada vez pude ir moviéndome un poco más, aunque necesité la ayuda de alguien para casi todo. La segunda semana simplemente noté mejoría al andar, podía poner mucho más peso en la pierna, aunque andaba con ella estirada, no la podía doblar. Estando de pie podía apoyar peso sin muletas, aunque no del todo. 
Segunda cura
A los 15 días de la operación piden que te quiten los puntos y empezar con rehabilitación. Fui a que me retiraran los puntos y la venda el día 13 después de la operación. Hacía una semana que no me veía la pierna. Estaba hinchada todavía, y con bastante hemorragia por la zona interna de la rodilla, además del moratón que ya comenté entre el tobillo y la espinilla. 
La enfermera me dijó que la pierna estaba horrorosa, y se escandalizó porque no me habían puesto férula. Me hizo ver al traumatólogo, que dijo que estaba excelente y me puso una especie de gasa encima de la herida, sin venda y sin retirar los puntos todavía.

Éste es el aspecto de mi rodilla el día 15 despúes de la operación. Todavía tengo los puntos:

Movilidad 
A partir de ese día, sin venda, la sesanción era un poco extraña por no tener opresión. Me pude empezar a duchar normalmente, y los puntos me picaban un poco. Después de ducharme dejaba la herida al aire un poco, después ponía un apósito limpio que se compra en la farmacia. La piel estaba súper reseca, intenté hidratar todo lo que pude.
El día 15 después de la operación empecé a andar con una muleta por casa. Para salir a la calle todavía iba con 2.
No soy capaz de contraer el cuádriceps voluntariamente, y siento la zona del gemelo y la rodilla dormidas. No puedo levantar la pierna hacia el frente, aunque sí de lado y hacia atrás. La fisio dice que es normal, que si hiciera eso se pondría en riesgo la plastia, y que, al ser un injerto de tendón rotuliano, esta zona está más sensible.

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